Uno de los estereotipos más famosos respecto al ajedrez, es que sus jugadores son más inteligentes que el término medio. George Steiner en su artículo 'Muerte de Reyes' lo describe así: “Derrotar a otro ser humano en el ajedrez es humillarlo en las raíces mismas de su inteligencia; vencerlo con facilidad es dejarlo extremamente desnudo”.