Antes de profundizar en el titular de esta columna debemos recordar que el hincha es uno de los referentes en cualquier programación deportiva. Sin su presencia en los escenarios no existieran las fenomenales obras de infraestructura, no aparecerían las fibras emotivas en las gradas. Los clubes no cubrirían los presupuestos para las contrataciones y pagos a los deportistas, además de otras realidades existentes. Al pagar su boleto, el hincha afianza las bases económicas de los clubes y da vía libre a las instituciones que, al ser dirigidas por personas honradas, logran ser capaces de tener su propia sede, su complejo deportivo y por qué no soñar con cosas monumentales. El hincha es el principal aporte de un club y quien lo niega, está perdido en el planeta tierra.