Fabián Bustos cree que con “un arbitraje justo” el sábado pasado, en la final de vuelta, Delfín habría podido marcar los goles que necesitaba para ser campeón de la Copa Ecuador. Los mantenses vencieron 3-1 a Liga de Quito, que se coronó por el tanto de visita pese a ser 3-3 el marcador global. Pero del duelo vibrante que alcanzó ese nivel en gran medida por el ímpetu ofensivo cetáceo, por lo que parecía otra remontada épica como la conseguida ante Barcelona en semifinales, al DT le queda “un sabor de boca amargo” por una clara falta penal cometida por Antonio Valencia en los minutos de adición y que el juez Roddy Zambrano no pitó. De ese error arbitral y de los ocurridos en la ida, del orgullo que siente por lo hecho por sus jugadores, de su angustia e impotencia, de la ‘soberbia’ del quinto réferi, el argentino habló ayer, por vía telefónica, con este Diario.