El 3 de febrero del 2007 la familia de Alberto Spencer sentía "orgullo y felicidad" porque el estadio Modelo de Guayaquil pasaba a tener el nombre del mejor futbolista ecuatoriano de todos los tiempos y máximo goleador histórico de la Copa Libertadores, pero hoy, 12 años después, sus seres queridos sienten "tristeza y decepción" tras comprobar que el escenario se encuentra "deteriorado y sin mantenimiento".