El 31 de agosto de 1988, en Barcelona y América no podían imaginarse que, después de ese día, ambos elencos solo se volverían a encontrar 31 años después. El escenario aquella vez, el mismo de hoy: el estadio Olímpico Atahualpa. Y las condiciones, similares, con un equipo cebollita en la última posición del campeonato nacional, tal como ocurre ahora.