Tímidas denuncias de amaños de partidos que se empiezan a conocer en Bolivia configuran una nueva arista a la crisis que afronta el fútbol de este país desde hace años. Los primeros datos de la presunta corrupción en los campeonatos locales aparecieron el año pasado, cuando el entonces Presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Marco Peredo, habló del asunto.