Eduardo Hurtado conoce a fondo a Hernán Darío Gómez porque tuvo al Bolillo como entrenador en la Tricolor, en el primer ciclo del colombiano en el combinado nacional. La relación entre ambos se truncó en agosto del 2000, cuando el atacante llegó tarde a una concentración. El DT fue informado por el preparador físico Elkin Sánchez y el técnico ordenó que al Tanque y a Jimmy Blandón no se les permita entrar.