“Si Moscú te parece formidable, pues es nada comparada con San Petersburgo”, me asegura un amigo costarricense, que sigue aquí con su hijo a pesar de que su selección se marchó temprano. Allí, en La Ciudad de los Zares, tuvo lugar la esperada semifinal entre los dos equipos estelares del Mundial. Pero hasta el instante mismo de comenzar el juego sobre el césped inmaculado del Zenith FC, la tendencia universal en las noticias y en las redes sociales era la confirmación del pase de Cristiano Ronaldo a la Juventus, comunicada doblemente por ambas entidades.