Es un hecho debidamente comprobado que el balompié está en una continua evolución, últimamente influenciada por el modernismo que posterga el pensamiento de Dante Panzeri, que sentenció que el “fútbol es la dinámica de lo impensado”. Nadie puede desconocer que las estrategias han variado el precepto sobre las tácticas. Hoy importa más la dinámica de lo tabulado y el software analítico aplicado en el campo de juego. Muy fácil lo explica Alex Ferguson –cuya vida ha transcurrido muy cerca de las transiciones tácticas– cuando compara al fútbol actual con una partida de ajedrez.