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Allegados al exvicepresidente encuentran paralelismos con el encarcelamiento que tuvo el mandatario brasileño, mientras analistas lo ven como discurso político.
La operación fue realizada en la ciudad de Curitiba, donde reside el exmagistrado.
El inmueble, según la acusación, le habría sido entregado a Lula por empresas supuestamente favorecidas con contratos amañados en la estatal Petrobras.
Moro dictó en 2017 una sentencia en su contra de 9 años y medio de cárcel.
Moro hizo el anuncio en una conferencia de prensa después que el presidente resolvió nombrar un nuevo jefe de la policía federal en medio de la pandemia de coronavirus.
Se trata del exjuez del caso Lava Jato, en el que se reveló un gigantesco esquema de sobornos en Brasil y América Latina.
El expresidente de Brasil cumplió un sexto de su pena pero, según sus abogados, rechazó el régimen semiabierto porque quiere libertad plena.
Glenn Greenwald se encuentra en el centro de la primera prueba importante del estado de la libertad de prensa bajo el gobierno de Bolsonaro.
La publicación de nuevas conversaciones que, de ser auténticas, cuestionarían su imparcialidad en la operación anticorrupción Lava Jato.
Lula, de 73 años, purga desde abril de 2018 una pena de ocho años y 10 meses de cárcel por corrupción y lavado de dinero.
La audiencia era esperada con expectativa por los partidarios del exmandatario, tras la divulgación este mes de supuestas filtraciones que comprometen al actual ministro de Justicia y exjuez Sergio Moro en el caso Lava Jato.
El funcionario alega que no tiene nada que esconder con respecto a mensajes filtrados que cuestionan su imparcialidad al frente de la operación Lava Jato.
Según el Ministerio de Justicia, los supuestos mensajes atribuidos a Moro, filtrados debido a una “invasión criminal de hackers”, pueden haber sido editados.
La defensa de Lula señaló en todo caso que no se privará de usar esas conversaciones pirateadas entre los fiscales de la operación anticorrupción Lava Jato entre sí y con Moro, para pedir la anulación de un proceso que consideran viciado.
Un portavoz del ministerio de Justicia confirmó este martes de la reunión en Brasilia. El portavoz de Bolsonaro había dicho antes que la reunión era para hablar sobre los informes.
Otras conversaciones muestran que el principal fiscal de la fuerza tarea de Lava Jato, Deltan Dallagnol, estaba preocupado por la solidez de las acusaciones presentadas contra Lula para condenarlo como beneficiario de un apartamento en el litoral paulista entregado por una constructora a cambio de contratos con la estatal Petrobras.
El secretario particular de la Presidencia Juan Sebastián Roldán aseguró que Ecuador ha solicitado a las autoridades de Brasil la lista de personas que estarían vinculadas o habrían recibido dineros ilícitos.
El juez que mandó a la cárcel al expresidente Lula da Silva será el ministro de justicia del nuevo presidente Bolsonaro.
Luego de siete meses, el expresidente Lula da Silva, da declaraciones en la sede de la Policía Federal. El proceso estuvo a cargo de la jueza Gabriela Hardt.
El expresidente Lula da Silva está recluido en una celda solitaria en la sede de la Policía Federal de Curitiba.