El libro La galaxia rosa (2024) no tiene nada que ver con la astronomía. Presenta más bien un nuevo orden internacional, en el cual los Estados Unidos y las democracias occidentales estarían siendo desplazados por países que tienen gobiernos autoritarios y que rechazan la alternancia del poder: Rusia, China e Irán. La galaxia rosa se refiere a los países de América Latina que optan por orbitar alrededor de estos gobiernos y abandonar el modelo democrático occidental. El autor del libro es Sebastian Grundberger, representante de la fundación Konrad Adenauer en Uruguay (se puede descargar gratis en www.dialogopolitico.org/libros/la-galaxia-rosa).

Según el autor, La galaxia rosa tiene cuatro pilares. El primero es el Foro de Sao Paulo, cuyo gestor fue el actual presidente de Brasil, Lula da Silva, y cuyo objetivo es avanzar con propuestas para contrapesar a los Estados Unidos y al neoliberalismo. En sus orígenes, a fines de los noventa, el Foro estuvo conformado por 48 partidos de 14 países y ahora cuenta con 123 partidos de 27 países. Hasta antes de la elección de Javier Milei, 13 países latinoamericanos eran gobernados por partidos miembros de este Foro. Entre los partidos ecuatorianos que lo integran se encuentran Pachakutik, Movimiento Popular Democrático (MPD) y la Revolución Ciudadana.

El segundo pilar es el Grupo de Puebla, que a diferencia del Foro está conformado por personas y no por partidos. Actualmente tiene 62 miembros y entre los ecuatorianos figuran Rafael Correa, Guillaume Long, Gabriela Rivadeneira, Ricardo Patiño y Andrés Arauz. Este grupo tiene su origen en el documental titulado Al fondo a la izquierda, en el cual el cineasta chileno Marco Enríquez-Ominami entrevista a Nicolás Maduro, Rafael Correa, Dilma Rousseff y a Pepe Mujica. Fue estrenado en febrero de 2019 y tuvo como objetivo “reflexionar sobre la izquierda, desde la izquierda”, pero poco después su contenido se institucionalizó en Puebla, donde se reunieron personalidades de izquierda.

El tercer pilar es La Internacional Progresista, que se origina en los Estados Unidos cuando en 2018 el excandidato presidencial Bernie Sanders publica un artículo instando a crear un frente progresista internacional para oponerse a Donald Trump. La misión de esta organización es “movilizar a las fuerzas progresistas del mundo”. Uno los asesores es Andrés Arauz, y entre los eméritos están Rafael Correa y el lingüista estadounidense Noam Chomsky.

El cuarto pilar es el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), que fue fundado en 1967 y en la actualidad es la asociación de investigación más grande de América Latina y agrupa a 883 centros académicos en 56 países. Dentro de sus miembros ecuatorianos se encuentran la Flacso, el Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN) y algunos programas de la Universidad Andina Simón Bolívar.

El libro de Grundberger está bien documentado y sólidamente estructurado. Su lectura es recomendada, no sin antes mencionar que la posición del estudio es crítica a la galaxia rosa. El autor procura más bien alertar a la ciudadanía y propone resistir a su expansión a través de las elecciones generales. (O)