En la Feria del Libro de Buenos Aires, Argentina, en 2013, la escritora Han Kang –la más reciente ganadora del Nobel de Literatura– presentó la traducción al español de La vegetariana (realizada por Sunme Yoon), hasta el momento la novela más emblemática de esta autora surcoreana. Pero fue en 2016, cuando la versión de este libro al inglés obtuvo el Premio Booker, que empezó su reconocimiento internacional. La vegetariana es la historia de una mujer que deja de comer carne sin prever las consecuencias que esa decisión traerá en su círculo familiar, pues se torna en un alegato de defensa de las opciones vitales de las mujeres.

La escritora surcoreana Han Kang gana el premio Nobel de Literatura 2024

La primera parte de la novela está narrada por la voz del marido, un ser tan plano que confiesa que se ha casado con Yeonghye porque, si bien ella no era atractiva, ¡tampoco tenía defectos! De esta manera, a partir de los pensamientos del marido, atestiguamos el momento en que ella decide dejar de comer carne, seguramente afectada por unas pesadillas sangrientas. Todos –su marido, su padre, su madre, su hermana– interpretan la decisión de Yeonghye como algo pasajero y como una más de sus rarezas.

En la segunda parte la voz que conduce la narración es la del marido de Kim Inhye, la hermana de la reciente vegetariana. Este otro marido –cuñado de Yeonghye–, que se dedica al arte fílmico y visual, desarrolla una obsesión extrema con su cuñada, quien en ese tiempo de la narración ya está divorciada.

En la tercera parte nos enteramos de que Yeonghye está internada en un sanatorio y que su hermana es la única persona que la cuida y la visita; de hecho, Kim Inhye lleva el relato final que muestra a una mujer que se niega a comer y que se propone desaparecer físicamente. Viendo a su hermana en semejante estado de postración, surge una profunda reflexión sobre el amor conyugal y la imposibilidad de conocer profundamente a otro ser humano.

Joven mujer asiática

La clase de griego (2011) es la novela que cuenta el encuentro de un hombre y una mujer –un profesor de griego antiguo y su alumna– que, por vivir cada uno situaciones de pérdidas familiares, encuentran en el silencio una manera de comunicación que les provee de mecanismos para entenderse mutuamente, aunque sea en medio de la precariedad vital que los marca.

Actos humanos (2014) recrea el horror de una masacre en la ciudad natal de Han Kang, Gwangju, y que ella vivió en Seúl cuando tenía 9 años. Las principales víctimas fueron estudiantes de la Universidad de Chonnam que protestaban y exigían la instauración de la democracia.

Hoy se cree que los muertos pudieron llegar a 2000, y la novela entrega su voz a las víctimas para que ellas mismas describan el horror de la muerte y de la extrema violencia política. Aquí escuchamos la voz de personajes que desconocen que, un segundo después, morirán reventados por las balas. Es una novela que estremece y que nos recuerda que Corea del Sur también ha tenido como gobernantes a dictadores crueles y sanguinarios.

La escritora Han Kang se convierte en la primera surcoreana en ganar un Premio Nobel de Literatura

Las novelas de Han Kang proponen preguntas de difícil respuesta; tal vez esa sea una de sus virtudes como escritora, en una época en que los esencialismos de todo tipo creen saberlo todo. (O)