En todos los ámbitos escuchamos la palabra ‘crisis’, eléctrica, económica, de seguridad, judicial, laboral, etc. Es oportuno que el actual gobierno hiciera una revolución que librase a su gente del monopolio opresivo y mafioso que el Estado mantiene sobre la energía eléctrica y otros sectores. Tal es así que Ecuador vive un fracaso en la generación de energía eléctrica y que la naturaleza nos está castigando, sumergiéndonos en el subdesarrollo ante el probable fracaso como Estado. Es decir, que la falta de energía eléctrica golpea a cada uno de los ecuatorianos. La incertidumbre, frustración y la ansiedad afloran con los apagones, con resultado en la inseguridad e impotencia de no poder realizar las actividades cotidianas, reflejan el nivel de molestia que enfrenta la población, en su día a día. La incertidumbre de desconocer el horario de corte, impide planificar lo más básico, como cuándo poder trabajar para sobrevivir, lo que genera indignación y angustia. No existe una comunicación oficial, creíble y sustentada técnicamente, sobre el plazo máximo para que el país supere esta crisis.

Con la vara que mides serás medido

¿Serán dos semanas o meses, o será lo que la naturaleza nos indique? Por otra parte, los cortes de energía de 12 o 14 horas acechan y perjudican a las industrias, especialmente en los dos meses de apagones con pérdidas millonarias, impactando las plazas de empleo.

Por fin, Colombia y Ecuador reanudan oficialmente la exportación de energía, a nivel nacional.

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Áreas verdes y ecología

El país exige soluciones inmediatas y también estructurales. El agravamiento de la crisis energética abre la oportunidad para realizar todos los cambios que se requieran, para poner fin de forma decidida, urgente y definitiva al problema. Hay otras alternativas como la energía eólica, fotovoltaicas, centrales térmicas, paneles solares. No esperemos que san Pedro nos dé agua o lluvia.

El daño está hecho y la economía se encuentra golpeada, por lo que muy pronto veremos los resultados. Hay un malestar general por los apagones y le pasarán factura al Gobierno. Señor presidente, solo el astro rey, el sol, dará energía a Ecuador, es una apuesta para el futuro y para el medioambiente. (O)

Robespierre Rivas Ronquillo, periodista, Guayaquil