“Garantizar derechos”. A veces creo que ya está muy trillada la frase, al menos en nuestro país, es la muletilla favorita de pseudoizquierdistas alzamanos, estos que no toman en cuenta a las víctimas de cualquier tipo de violencia, asalto, estupro, violación, etc., etc.; y es que en realidad es muy útil para sus protervos fines que apuntan más hacia la buena vida y protección de los delincuentes y corruptos.
Quienes cumplimos con la ley, que no delinquimos, que no somos parte de sus bandas, definitivamente no contamos para nada en sus planes. Si somos asaltados, agredidos, perjudicados y por todo aquello que atenta contra nuestra seguridad, la culpa es nuestra, no somos sujetos de derecho, vivimos en un total estado de indefensión; todo, gracias a aquellos que en representación de los ‘indefensos’ delincuentes y corruptos, aprueban leyes; lo cual nos lleva de nuevo al principio, esto es, a que la culpa es nuestra. Sí, exactamente es así, mientras sigamos eligiendo mal a nuestros representantes, mientras enviemos a legislar a los que no tienen la mínima idea de lo que aquello representa, que creen que solo se deben a su partido, movimiento político o cartel; pues seguiremos viviendo en indefensión y ellos seguirán en su ardua, complicada y mesurada tarea de atentar contra el estado de derecho, legislando para otorgar mayor protección a quienes son afines a su pensamiento y práctica delincuencial. Nada cambiará al respecto y seguiremos reclamando al Estado por nuestra mala elección.
Los ciudadanos que eligen a políticos corruptos no son víctimas, son cómplices. (O)
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Martín Úraga Icaza, jubilado, La Libertad, Santa Elena