En los cantones Pedro Moncayo y Cayambe, la sequía está impactando gravemente a las fincas florícolas de la región, conocidas mundialmente por la calidad de sus rosas. La falta de agua de riego ha llevado a los productores a implementar medidas urgentes para mantener la producción, enfrentándose a reservorios casi vacíos, acequias detenidas y sistemas de riego limitados.
En algunos casos, los empresarios han tenido que recurrir a soluciones como la perforación de pozos o la compra de agua mediante tanqueros para cubrir las necesidades mínimas diarias. Sin embargo, las altas temperaturas en los invernaderos y la falta de lluvias agravan la situación, generando preocupación tanto para el sector productivo como para la economía local.
Industria florícola de Ecuador proyecta superar los $ 2.000 millones en exportaciones para 2035
La proximidad de la festividad de San Valentín, una de las temporadas más importantes para las exportaciones de flores, añade una presión adicional. Si la situación no mejora pronto, el sector podría enfrentar dificultades para cumplir con la demanda internacional, lo que tendría repercusiones económicas significativas.
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Ante este panorama, este sector hace un llamado al Gobierno, a las instituciones competentes y demás autoridades para implementar acciones que garanticen un uso más eficiente y sostenible del recurso hídrico, así como para priorizar inversiones en infraestructura de riego y almacenamiento de agua, para que este tipo de situaciones de sequía no afecten a sectores económicamente productivos.
La floricultura es una de las actividades más relevantes para la economía del Ecuador, generando empleo y aportes significativos al comercio exterior.
Es fundamental que se tomen medidas a tiempo para proteger no solo a este sector, sino también a las comunidades que dependen de él. (O)
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Anthony Steven Ramia Mantilla, Tabacundo