Luisa Crespo trotaba por la ciclovía de la av. Samborondón, a la altura de Ciudad Celeste, cuando dos jóvenes le arrancharon el celular. Eran las 19:00 del viernes 2 de octubre. “Se me abalanzaron, me quedé con los audífonos en la mano, asustada e indignada”, comentó la guayaquileña que hace tres años se mudó desde Urdesa en busca de seguridad para su familia.