Vestía un traje de seguridad, mascarilla. Era un hombre alto de tez morena al que llamaban “gestor de la morgue” en el hospital del Guasmo, en el sur de Guayaquil. Él cobraba entre 30 y 300 dólares por gestionar ingresos a la morgue o ayudar a retirar los cuerpos en ese hospital. Así lo denuncian varios familiares de fallecidos durante su trámite en ese sitio.