Han pasado ya más de dos semanas y familias guayaquileñas aún no saben el paradero de su ser querido. Nadie responde qué pasó con decenas de cuerpos que no fueron entregados a sus familiares en las horas posteriores a su fallecimiento y aún no salen registrados en la plataforma habilitada para conocer el sitio en donde se sepultaron los cuerpos.