A pocas horas de despedir el año, la tradicional calle 6 de Marzo se convirtió nuevamente en el punto de encuentro para quienes dejan las compras para el final.

Luego de recorrer otros sectores del centro, decenas de ciudadanos llegaron hasta esta zona para buscar ofertas de última hora y aprovechar los remates de años viejos, una escena que se repite cada 31 de diciembre en Guayaquil.

El movimiento fue constante desde la mañana. Vendedores ajustaron precios con el objetivo de no quedarse con mercadería y compradores negociaron hasta el último momento.

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Varios comerciantes confirmaron que los valores bajan para facilitar la rotación de los monigotes.

Ernesto Quiñónez Tenorio, conocido como Will, aseguró que la temporada cierra de forma positiva.

Indicó que las ventas se iniciaron desde el 1 de diciembre y que logró comercializar alrededor de 500 muñecos.

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“Gracias a Dios se vendió todo como estaba planificado”, comentó.

Explicó que algunos precios se ajustaron para no ahuyentar a los clientes, con valores que estuvieron entre $ 10, $ 50 y hasta $ 200, dependiendo del tamaño y la elaboración.

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En la intersección de Francisco de Marcos y 6 de Marzo, Ángel Rivas señaló que las ventas de última hora se caracterizan por la negociación.

Detalló que su muñeco más caro, inspirado en Bills de Dragon Ball Z, se ofertaba en $ 18, mientras que los más económicos, como el Payaso Plim Plim, se vendían desde $ 10 e incluso $ 9.

Durante la temporada generó ingresos aproximados de $ 1.000 y aún le quedaban cerca de 30 piezas, por lo que planeaba extender su jornada hasta entre las 16:00 y las 18:00.

Stalin López, ubicado en la calle Letamendi, afirmó que desde el 30 de diciembre las ventas se movieron como “magia”.

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Detalló que entrarán en fase de remate en horas de la tarde, con precios que van desde $ 10 para los pequeños, $ 20 los medianos, $ 40 los intermedios y hasta $ 70 los de mayor tamaño.

En total vendió cerca de 200 monigotes y al cierre del día solo le quedaban poco más de 20. Los personajes más solicitados fueron capibaras y Stitch. Stalin contaba que más tarde empiezan los remates: “Lo importante es vender, ya más tarde, dame lo que tengas y llevas”.

Uno de los puestos que más llamó la atención fue el de Tito Aguilar, en la esquina de 6 de Marzo y Letamendi.

Allí ofrecía una escenografía completa de los X-Men, elaborada el año anterior.

Estaba compuesta de quince figuras, entre ellas Cíclope, Gambito, Bishop y Cable, cada una con un valor de $ 120.

Aguilar explicó que algunos ya estaban reservados, pero el primero que llegara con el dinero en mano se los llevaba.

Destacó que, por su nivel de detalle, estas piezas suelen costar hasta $ 300 cuando se mandan a hacer.

Ruth Reyes, en la calle 6 de Marzo y San Martín, comentó que mantuvo precios asequibles sin rebajas desde $ 10 hasta $ 100.

Manifestó que su jornada se extendería hasta las 22:30 y que solo le quedaban ocho muñecos grandes de una producción superior a 100.

En las calles General Gómez y 6 de Marzo, Íngrid García atendió sin pausa esta mañana.

Recién despachaba a un cliente mientras confirmaba pagos por transferencias. Señaló que empezó las ventas a las 07:00 y que los precios iban desde $ 10 hasta $ 35.

Entre los personajes más buscados mencionó al Capitán Cavernícola, la sirenita de La casa de Gabby, los ponis y Snoopy, que ya se agotó.

De una meta de 200 muñecos, aún le quedaban alrededor de 30. Aclaró que en remate no aceptaría menos de $ 10 y que su atención se extendería hasta las 16:00 o 17:00.

Carlos Mendoza, quien llegó desde el sur de la ciudad junto con su familia, comentó que recorrió varios sectores antes de decidirse por la 6 de Marzo.

“Siempre dejamos la compra para el último día, porque es cuando bajan los precios. Ya vimos opciones desde $ 10 y $ 15, así que aquí uno puede comparar y llevar algo sin gastar mucho. Es una tradición venir y escoger con calma, aunque haya bastante gente”, señaló mientras negociaba el precio de un monigote mediano.

María Fernanda Loor, vecina del centro, indicó que cada año espera el remate para comprar.

“Uno sabe que en la tarde y noche los vendedores prefieren vender antes que guardar los años viejos. Yo vine con un presupuesto fijo y logré encontrar uno que me gustó en $ 10”, expresó tras concretar su compra.

Así, entre regateos, ofertas y personajes de moda, la 6 de Marzo volvió a consolidarse como el escenario principal de los remates de años viejos. (I)