Empezaron a sudar mucho y les latía muy fuerte el corazón. A Norma Escobar y su hija Diana se les había bajado la presión debido al intenso calor. El ventilador ya no abastecía y en el balcón no corría aire. Ambas tuvieron que salir al parque de su ciudadela, en Guayacanes, norte de Guayaquil, para intentar tomar aire.