Aunque Guayaquil no es el centro de las protestas en el marco del paro nacional en demanda de políticas gubernamentales que coadyuven a enfrentar la compleja situación económica del país, el efecto colateral no le es ajeno y se traduce en pérdidas económicas en varios escenarios, en un momento en el que se apuntaba a superar el impacto provocado por la pandemia del COVID-19.