Las primeras lloviznas comienzan a mover el comercio de impermeables, ponchos y botas en los alrededores del mercado Central. Los comerciantes esperan que las ventas aumenten con el paso de las semanas conforme se presenten las lluvias y sean más frecuentes.
En la esquina de las calles Sucre y 6 de Marzo, Gabriel Peñafiel atiende en el local Bordados Nurias, donde la mercadería para la temporada de lluvias ya ocupa el espacio principal en el negocio.
Encauchados para niños, conjuntos completos, chompas y ponchos forman parte de la oferta para invierno.
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“Ya comenzó la lluvia, entonces ya estamos con lo que es impermeable”, comentó.
Entre los productos más buscados se encuentran los conjuntos de abrigo con pantalón, que se venden en $ 12, seguidos por los ponchos grandes para adultos en $ 6 y los modelos con cierre en $ 7. A pesar de ello, reconoce que el movimiento todavía es moderado.
“Está un poco suave, pero ya esperamos que en febrero suba más”, afirmó Peñafiel, mientras ordenaba algunos productos en la parte frentera de su negocio.
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En el local contiguo, Angélica Palma tiene una percepción similar. Allí, las botas de agua concentran la mayor atención del público.
Las infantiles se venden desde $ 6, mientras que las de caña media para hombres y mujeres cuestan $ 8, y las de caña alta alcanzan los $ 10. También disponen de modelos con punta de acero en $ 18, orientados principalmente a trabajadores. “Por ahora está algo suave, porque todavía no llegan las lluvias fuertes a la ciudad.
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Aun así, se va vendiendo poco a poco y esperamos que el movimiento aumente el siguiente mes”, señaló Palma, quien añadió que las empresas suelen comprar al por mayor cuando la temporada invernal se consolida en la Costa.
La variedad se amplía en la calle 10 de Agosto, entre 6 de Marzo y Lorenzo de Garaicoa. Allí funciona el local administrado por Miriam Puya, donde se ofertan calzados, botas, paraguas e impermeables. En su caso, los precios se ajustan al tamaño del producto.
Las botas pequeñas parten desde $ 7, mientras que las tallas para adultos se ubican en $ 10. Los conjuntos impermeables se venden en $ 10. Sin embargo, la afluencia de clientes sigue siendo irregular.
“Unos que otros paraguas se han vendido”, comentó, al recordar que tras una breve llovizna hubo un repunte momentáneo. Los paraguas, que se ofertan entre $ 2 y $ 3 según su calidad, tampoco han tenido una salida constante. “Todo está barato, pero todavía no”, resume. Paola Loor también se prepara para lo que venga.
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En su local se ofrecen botas de caucho y prendas impermeables de una sola pieza y de dos piezas. Las botas se venden entre $ 12 y $ 15 en tallas grandes, mientras que los impermeables cuestan $ 8 en versión de una pieza y $ 18 en conjuntos completos. “Está muy flojo todavía, estamos esperando las lluvias”, comentó.
Las expectativas de los comerciantes coinciden con los pronósticos oficiales. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos ha fortalecido el monitoreo ante el inicio de la época lluviosa de 2026 y advierte que, en Ecuador, los meses de febrero, marzo y abril suelen registrar el mayor impacto por precipitaciones.
A su vez, el Inamhi prevé lluvias de intensidad variable en varias regiones del país en los próximos días, luego de un diciembre atípico marcado por corrientes de aire seco que limitaron la formación de nubes. Mientras el clima termina de definirse, en los pasillos y calles aledañas al mercado Central los productos ya están listos. Comerciantes de ponchos, botas, paraguas e impermeables esperan que la lluvia deje de ser anuncio y se convierta en rutina en Guayaquil. (I)





















