En un aula de educación especial, el avance no se mide por grados ni por edades. Se observa en procesos que pueden tomar meses o años, en estudiantes que aprenden a escribir una palabra, a sostener un lápiz o a desplazarse con ayuda.
El trabajo del docente se extiende más allá de las horas de clase y depende, en gran parte, del entorno familiar.
Ese trabajo ha sostenido la trayectoria de Mariana Eugenia Burgos Barzola, profesora de segunda enseñanza, quien desde 1993 trabaja en la escuela especial Serli Lidia Dean de Henríquez, en Guayaquil, donde llegó inicialmente para cubrir el reemplazo de una compañera y permanece hasta la actualidad.
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La Sociedad Ecuatoriana Pro-Rehabilitación de los Lisiados, Serli, lleva 67 años dando aporte a los servicios de rehabilitación física, inclusión social y atención integral a las personas con discapacidad.
Antes de ingresar a esa institución, su experiencia estaba ligada a la educación regular y a clases particulares. El cambio, explicó, fue inmediato. “Se me hizo bastante difícil”, indicó, al recordar su primer contacto con estudiantes con discapacidad, un espacio que no había considerado en su formación.
Su interés por la docencia venía desde años atrás. Contó que desde niña quiso ser maestra, aunque su formación inicial tomó otro camino por decisión familiar.
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“Yo quería ser maestra de niños”, señaló. Inició estudios superiores entre los 22 y 23 años, con una interrupción de cuatro años por maternidad, y luego retomó la carrera hasta obtener su título cerca de los 30 años.
Los desafíos iniciales en Serli
Cuando llegó a Serli, se encontró con un grupo de aproximadamente quince estudiantes con distintas condiciones. No había un método único ni una forma estándar de enseñanza.
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“Uno siente que no va a poder llegar, como que no va a poder enseñarles”, relató. Ese primer año fue un proceso de adaptación, en el que entendió que el aprendizaje no responde a la edad ni al grado, sino a las capacidades individuales.
En ese espacio, explicó, el primer paso no es el contenido académico. “Primero lo que yo hago es ganarme su confianza, su amor”, dijo. El contacto cercano, los juegos y el trato cotidiano son parte de esa relación inicial que permite luego trabajar en habilidades básicas.
Dentro del aula, la edad deja de ser un referente. Burgos contó que ha tenido estudiantes de hasta 16 años en niveles iniciales de lectura. “Ellos progresan dependiendo de su problema, no todos iguales”, sostuvo, al describir cómo cada proceso requiere tiempos distintos.
Avances únicos en tres décadas
A lo largo de más de tres décadas ha visto avances que no siempre se ajustan a lo que ocurre en otros espacios educativos. Recordó el caso de un estudiante con parálisis cerebral infantil que no podía movilizarse por sí mismo, pero que resolvía operaciones matemáticas complejas de forma oral. “Era un niño fuera de serie”, señaló, al explicar que el alumno llegó a ser abanderado dentro de la institución.
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También mencionó a César, un estudiante con limitaciones físicas que aprendió a escribir utilizando la boca. “Todo él aprendió a escribir con la boca”, indicó, al recordar que incluso pasaba las hojas del cuaderno con la lengua y mantenía un alto nivel de comprensión durante las clases.
El rol fundamental de la familia
En medio de esas experiencias, el rol de la familia se vuelve determinante. Burgos insistió en que el trabajo no se sostiene únicamente desde el aula. “Nosotros damos el 50 % y el papá el otro 50 %”, explicó, al señalar que la repetición de lo aprendido en casa define el avance del estudiante.
Esa diferencia se refleja en los resultados. Recordó el caso de John Olives, un estudiante con discapacidad intelectual cuya madre decidió no limitarlo a una silla de ruedas y trabajó de forma constante en su movilidad. Con el tiempo, el niño logró caminar con ayuda y avanzar en su formación. “El amor dijo: no, yo sacaré a mi hijo adelante”, relató.
Sin ese acompañamiento, los procesos se detienen. Burgos explicó que ha tenido grupos que no logran avanzar de nivel debido a la falta de continuidad en casa. “Si no lo repiten, no se logra”, sostuvo, al describir una de las principales dificultades dentro de la educación especial.
Otro de los aspectos que ha observado durante su carrera es la dificultad para que estudiantes con discapacidad accedan a instituciones regulares. Contó que ha conocido casos de niños que, pese a su capacidad, no han sido aceptados en colegios de la ciudad.
Vida personal y legado en la docencia
Su trayectoria también se desarrolló en paralelo a su vida personal. Durante sus años de formación combinó trabajo, estudios y maternidad en jornadas extensas. “A las 11 de la noche que yo llegaba era el momento que me dedicaba a mi hija”, recordó.
Con el tiempo, esa experiencia se trasladó a la siguiente generación. Su hija, María Eugenia, creció en ese entorno, acompañándola en ocasiones a la institución y observando el trabajo con los estudiantes. Años después optó por la docencia y actualmente se desempeña como educadora parvularia.
En el aula, Burgos describe su trabajo como una relación cercana con los estudiantes. “Yo los siento como que fueran mis hijos”, dijo. Esa conexión, explicó, se mantiene incluso años después, cuando exalumnos y familias continúan en contacto.
Actualmente, a sus 66 años, sigue vinculada a la institución con una carga horaria reducida tras su jubilación. Señaló que su objetivo se mantiene en poder ayudar a los estudiantes a salir adelante dentro de sus posibilidades, especialmente en aquellos casos en los que pueden alcanzar mayor independencia. “Mi único objetivo es poder sacar a esos niños adelante”, afirmó.
La filosofía de una vida dedicada a enseñar
Al definir su oficio, lo resume en una idea que ha sostenido durante su carrera. “El maestro que no ama su profesión, no puede enseñar”, afirmó.
En ese espacio, donde los tiempos son distintos y los avances no siempre son visibles de inmediato, la enseñanza se construye en la repetición diaria, en el vínculo y en la constancia, elementos que, según su experiencia, determinan el desarrollo de los estudiantes más allá del aula. (I)




