La comunidad de la ecoaldea de la isla Santay tiene a cargo, por ahora, el arreglo de los daños y mantenimiento de las camineras y otras áreas que se hallan con huecos y deterioros que perjudican a los turistas que buscan un paseo tranquilo por la ruta que va desde el puente que une a Guayaquil con la isla. No así el tramo que lleva hacia el puente que conecta con Durán, que está cerrado y con daños.