El color amarillo se tomó los pasillos del Mercado de las Flores este sábaod21 de marzo.
La tendencia impulsada por redes sociales volvió a reflejarse en el comportamiento de los compradores, que acudieron en mayor número en busca de ramos, buquets y arreglos florales, principalmente en tonos amarillos.
Comerciantes manifestaron que la jornada fue más activa que otros días, con un movimiento que, sin ser extraordinario, sí superó el promedio habitual.
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Pablo Núñez, comerciante del sector, explicó que la demanda se concentra en opciones económicas y prácticas.
“Lo que más se están llevando son rosas por unidad o ramos de mano, que son más accesibles. Todo depende del presupuesto del cliente”, comentó.
Los precios varían desde $ 1 por una rosa individual hasta arreglos que pueden alcanzar entre $ 10 y $ 15, según la cantidad y el diseño.
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El comerciante también indicó que, en fechas como esta, el volumen de producto disponible aumenta considerablemente.
“No tengo una cifra exacta, pero sí es más que otros días, el doble o hasta el triple”, señaló.
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Sin embargo, reconoció que factores logísticos han generado ciertos desafíos.
El toque de queda ha alterado la llegada de la mercancía, que normalmente arriba en la mañana, pero ahora puede hacerlo cerca del mediodía o incluso más tarde.
A esto se suma el incremento en los costos de transporte. Núñez detalló que el envío de flores desde la Sierra, que antes costaba entre $ 5 y $ 10 por caja, ahora oscila entre $ 10 y $ 25, dependiendo del tamaño.
A pesar de ello, el comerciante apuntó que la tendencia compensa el esfuerzo.
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“Son fechas específicas en las que se mueve más el negocio, gracias a esta moda que se ha hecho por redes sociales”, afirmó.
En otros puestos, la escena ha sido similar. Génesis Delgado destacó que los ramos pequeños y medianos son los más solicitados.
“Tenemos buquetcitos desde $ 10, otros en $ 15 y los más grandes en $ 20. Los ramitos amarillos son los que más salen”, explicó.
Según su percepción, la afluencia de clientes ha sido constante durante el día. “Ha venido bastante gente”, aseguró.
Aunque no todos los comerciantes manejan cifras exactas de abastecimiento, coincidieron en que estas fechas representan una oportunidad importante.
La venta de flores amarillas, en particular, se repite cada año el 21 de marzo y el 21 de septiembre, impulsada por una tendencia que ha ganado fuerza en América Latina.
Telma Izaguirre, otra vendedora del mercado, señaló que el movimiento varía según la ubicación de los puestos.
“Hay zonas donde se vende más que en otras, pero en general sí ha habido movimiento”, comentó.
En su caso, además de flores naturales, ofrece arreglos de tela que van desde $ 7 hasta $ 35.
“Los buquets son los que más se llevan, desde $ 5”, indicó.
Izaguirre también destacó que las ventas de este año han superado a las del anterior. “Ha estado mejor que el año pasado”, afirmó.
La popularidad de las flores amarillas tiene un origen reciente.
Aunque el 21 de marzo coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio norte, la práctica se consolidó a partir de referencias culturales contemporáneas y su difusión en plataformas digitales.
Hoy, el gesto de entregar flores amarillas se asocia no solo con el amor romántico, sino también con la amistad, la renovación y los nuevos comienzos.
En Ecuador, esta tendencia convive con elementos culturales propios.
La fecha se vincula con celebraciones relacionadas con los ciclos agrícolas, lo que refuerza el simbolismo del florecimiento y la transformación.
En los últimos años, el gesto de regalar flores amarillas se ha convertido en un símbolo romántico para muchas parejas, asociado a la idea de amor ideal, ilusión y nuevos comienzos. (I)


