En esta época de graduaciones colegiales, varios padres de familia se organizan en grupos para conseguir una rebaja especial en locales del centro de Guayaquil donde se exponen distintas opciones de capas y birretes.
Durante este mes la mayoría de los alumnos de tercero de bachillerato se graduarán en ceremonias organizadas dentro de los planteles o en otros sitios. Con la cercanía de la fecha del evento, los pasillos e interior de varios locales de los alrededores del mercado Central se convierten en el probador de los futuros bachilleres.
Publicidad
El lunes anterior, Talinda Quiroz, madre de familia, acudió con su hija Danna a comprar el conjunto de artículos que lucirá la menor en su graduación programada para el lunes próximo en un colegio de El Recreo, en Durán.
Talinda con otras dos representantes de las menores se pusieron de acuerdo para llevar en conjunto la toga, birrete y estola a $ 14 cada una, incluyendo el bordado.
Publicidad
Ellas prefirieron comprar la indumentaria al considerar eso más conveniente que alquilar en otros locales que ofrecen el conjunto, sin la estola, por $ 7.
”La tela es buena, hemos dado una vuelta (en la zona) y se ve mejor que otros locales, vinimos ahora porque luego puede pasar que los precios aumenten”, dijo la madre de familia.
Así como Talinda, otros padres de familia y estudiantes de tercero de bachillerato acuden a locales de esa zona de Guayaquil para seleccionar la capa y birrete que lucirán en las graduaciones
Allison Jordán, dependiente del local El Baratillo, ubicado en Sucre y Pío Montúfar, refirió que tienen distintas opciones a precios económicos para los bachilleres y también quienes cumplen con esta ceremonia al culminar su etapa de kínder y escuela.
Para ello tienen opciones de capas y birretes para estudiantes de inicial de $ 3,50 a $ 4 y estudiantes de escuela o colegio por $ 5.
Además, entre sus opciones tienen togas y birretes para niños de escuela en $ 8 y para bachilleratos hay togas, con estola y bordado, por $ 15.
En ese local pueden darse descuentos especiales, como la rebaja de $ 1 que se les dio a Talinda Quiroz y a las otras dos madres que acudieron con ella.
En ese mismo local, Mónica Vanegas acudió con su hija Jéssica, de 17 años, para seleccionar el birrete, toga y estola que le servirán a la menor en la ceremonia de graduación programada por su plantel educativo el lunes próximo.
Ella gastó $ 15 en ese mismo local. “Venimos con antelación para evitar aglomeraciones”, expresó.
A inicios de semana, la dependiente Allison Jordán señaló que a diferencia de días anteriores se notaba un incremento de la demanda de indumentaria para graduados. El lunes estaban a un 60 % del trajín comercial acostumbrado.
Unas 350 instituciones educativas han tenido afectación por época lluviosa
En paralelo, este local mantiene despachos de pedidos al por mayor a tres planteles que cada año les solicitan indumentaria en Babahoyo (Los Ríos) y Naranjal (Guayas).
“Nuestro local les da un trato y atención distinto a los demás, es personalizado, hay clientes que ya vienen fijo cada año, incluso de Chongón y Puente Lucía”, mencionó la dependienta del local, que atiende de 07:30 a 20:00.
En la calle Sucre y 6 de Marzo, William Guevara, del local Almacenes Súper William en Acción, también recalcó que tratan de mantener valores desde hace dos décadas, ya que los proveedores procuran tener estables los precios pese a las circunstancias de crisis económica y complicaciones de seguridad.
En su local tiene capas y birretes en talla chica a $ 3,50, $ 4 en mediana y $ 4,50 en grande. Además expone el conjunto de toga, birrete y estola, incluyendo bordado, por $ 15.
En tallas pequeñas pueden costar entre $ 9 y $ 12. “Son precios al por mayor, pero (ahora) eso mismo se vende por cada uno”, refirió.
En ese local, Guevara también refirió que hay la tendencia de padres a organizarse en grupos para llevar de una a dos docenas de los conjuntos y así conseguir hasta descuentos de $ 1,50 por alumno.
“Se les da por la situación económica que estamos pasando y el vendedor quiere dinero para subsistir”, manifestó el comerciante que lleva 45 años en el negocio.
Guevara dijo que se nota un menor movimiento en comparación con años anteriores. Expuso que cada año regularmente acostumbra a vender un total de 200 capas, las cuales para estos días ya estaban comercializadas, sin embargo, en esta ocasión solo se ha expendido la mitad.
Agregó que se espera que hasta fines de mes mejore el trajín comercial con el pago del sueldo a los padres de familias que tienen un trabajo fijo.
“Antes se iban rápido (estos artículos) y más bien faltaba y había que buscar más”, expresó. (I)