El rescate de Diamante, un gato que permaneció un mes atrapado en un departamento del edificio Multicomercio, incendiado el 11 de febrero, ocurrió el 12 de marzo, durante la primera jornada en la que se permitió el ingreso de propietarios para recuperar objetos esenciales.

La dueña llegó acompañada por extrabajadores de seguridad del edificio, quienes ese día colaboraban con los ciudadanos para bajar pertenencias desde los departamentos y oficinas.

Uno de los exguardias relató el momento en que comenzaron a sospechar que el animal podía seguir con vida.

Publicidad

“Me dio una alegría. Nosotros subimos con la dueña y no apestaba a gato, lo que nos hizo pensar de que el gato seguía con vida. Tenía un mes atrapado”, contó.

El felino estaba dentro del departamento, asustado y reacio a salir. Fue en el piso 11. Según el testimonio del exguardia, el animal reaccionó cuando escuchó la voz de su dueña.

“No quería salir, estaba asustado. Fue la dueña quien logró sacarlo tras varios llamados”, recordó.

Publicidad

El momento generó sorpresa entre quienes estaban en el lugar. “Fue un milagro encontrarlo. Cuando vino con nosotros, de inmediato le dije: bajémoslo para darle comida”, agregó.

Personal de Segura EP confirmó que el gato se llama Diamante y que logró sobrevivir dentro del inmueble durante el tiempo que permaneció cerrado tras el incendio.

Publicidad

El rescate ocurrió en medio del proceso que se desarrolla actualmente en el edificio para permitir que propietarios y arrendatarios recuperen pertenencias consideradas prioritarias.

Según Segura EP, 417 animales fueron rescatados tras la emergencia, entre ellos 98 pericos australianos, 90 hámsteres, 24 conejos, 22 cuyes, 11 palomas de castilla, 20 diamantes mandarín, 96 codornices, 13 agapornis, 7 cacatúas, 24 felinos y 1 canino.

Un mes después del siniestro registrado el 11 de febrero, las autoridades habilitaron un sistema controlado para el ingreso de personas al inmueble.

El objetivo es permitir el retiro de bienes esenciales sin poner en riesgo a quienes participan en estas labores.

Publicidad

El procedimiento comienza con un registro obligatorio en una carpa instalada por Segura EP en la calle Eloy Alfaro.

En ese punto se toman datos básicos de los ciudadanos, como nombres, correos electrónicos y número de cédula.

Esta información permite organizar el ingreso por turnos y mantener control sobre las personas que acceden al edificio.

Una vez completado el registro, se autoriza el acceso de grupos reducidos. El protocolo establece que pueden ingresar hasta seis personas por cada departamento u oficina, dependiendo de la capacidad del espacio.

Cada grupo dispone de un máximo de dos horas para permanecer dentro del inmueble y recuperar sus pertenencias.

Durante ese tiempo se permite retirar únicamente objetos considerados esenciales. Entre ellos se encuentran documentos personales o empresariales, dinero, joyas y equipos tecnológicos de uso cotidiano, como computadoras portátiles.

En cambio, existen restricciones sobre la extracción de bienes de gran tamaño o peso. Según el gerente de Segura EP, Álex Anchundia, no está permitido retirar electrodomésticos o muebles voluminosos que puedan representar un riesgo durante el traslado.

Entre los artículos que no pueden extraerse se encuentran lavadoras, refrigeradores, televisores y otros objetos pesados.

También está prohibido el acceso a las bodegas del edificio como parte de las medidas de seguridad establecidas para estas jornadas.

El traslado de pertenencias se realiza únicamente por las escaleras del inmueble, lo que también influye en el tipo de bienes que pueden recuperarse.

El jueves 12 de marzo estaban programados 17 ingresos, aunque finalmente accedieron quince grupos que cumplían con el registro previo.

Entre quienes acudieron al lugar estuvo Evelyn Santander, representante de una empresa dedicada a la distribución de insumos médicos que operaba dentro del edificio.

La mujer explicó que la prioridad para su equipo era recuperar información y equipos de trabajo necesarios para continuar con sus actividades.

“Teníamos turno para ayer (jueves 12), pero recién hoy pudo ingresar nuestro personal. Somos dos empresas y entraron siete personas”, relató.

Santander señaló que gran parte de la actividad de la empresa dependía de los archivos almacenados en la oficina. “En sí perdimos toda la parte informativa y administrativa: computadoras, documentaciones y papeles societarios. Todo estaba ahí”, comentó.

Por esa razón, la instrucción al personal fue concentrarse únicamente en lo indispensable. “Le hemos pedido al personal que saque solo computadoras y documentación”, indicó.

Mientras continúan estas jornadas de ingreso controlado al edificio Multicomercio, historias como la de Diamante se suman a los momentos de alivio que han surgido entre quienes regresan al lugar para recuperar parte de lo que el incendio dejó atrás. (I)