Martín Vargas tiene 22 años y forma parte de la veintena de jóvenes que participó en el viacrucis que recorrió un tramo de la vía a Daule este viernes. Este 3 de abril, Vargas representó a un personaje en la séptima estación, que se ubicó diagonal al complejo judicial de Florida Norte.
Desde hace cinco años participa en esta actividad en el Viernes Santo. El joven asegura que es algo que ya se ha convertido en parte de su vida. “Es una pasión que se vive anualmente, nos recuerda todo lo que vivió nuestro señor Jesucristo hasta el punto de su muerte”, comenta.
Vive en el sector de Juan Montalvo y pertenece a la parroquia Ángel de la Guarda. Su vínculo con la Iglesia empezó desde niño. “Llevo ya desde los 10 años estando en la Iglesia. Es algo que nace, que se siente, el querer seguir participando y sirviendo a Dios”, explica.
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Para él, más allá de la representación, el objetivo es transmitir un mensaje a otros jóvenes. Su principal motivación en este año es el agradecimiento.
Recorrido y tradición
El viacrucis arrancó pasadas las 08:00 a la altura del colegio Dolores Sucre y avanzó hasta el santuario de la Divina Misericordia, también en la vía a Daule.
El padre Eduardo Méndez, de la parroquia Ángel de la Guarda, explicó que el viacrucis de la Esperanza tiene una trayectoria de 34 años y reúne a fieles del noreste de la ciudad, como Prosperina, Juan Montalvo, entre otras localidades.
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Durante el recorrido, según Méndez, se promueve un mensaje de reflexión más allá de la tradición.
El mensaje del padre Eduardo Méndez
En ese sentido, insiste en la necesidad de una práctica coherente de la fe. “No tiene sentido solo caminar por caminar si luego nuestra vida no se acomoda al evangelio”, advierte.
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Según Méndez, la falta de esa coherencia incide incluso en problemáticas sociales. “Eso es lo que mantiene a las sociedades vulnerables a la violencia, porque el evangelio no toca la realidad, se queda solamente en ritos”, afirma.
El recorrido culminó en el sector de Divina Misericordia, donde se realizó la última estación. Posteriormente, por la tarde, cada comunidad continuará con las actividades litúrgicas propias del Viernes Santo. (I)






