La escuela inicial Víctor Hugo Briones, situada en las proximidades del Mercado de las Esclusas, amaneció con severos daños tras un nuevo robo perpetrado durante el feriado del fin de semana.

El plantel presentó boquetes, vidrios rotos y el tumbado desprendido en varias aulas.

Los delincuentes ingresaron por una de las mallas perimetrales, que fue cortada con una cizalla, y una vez dentro sustrajeron desde mobiliario hasta llaves de agua.

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Según relataron padres de familia, los responsables no solo se llevaron objetos de valor, sino que ocasionaron destrozos considerables en toda la infraestructura.

Guayaquil, abril 7 de 2026.- Roban en escuela Victor Hugo Briones. Foto Carlos Barros/El Universo. Foto: El Universo

Daños recurrentes y el esfuerzo de los padres

No es la primera vez. El año pasado ya pasó lo mismo. Llamamos a canales de televisión, denunciamos y sigue ocurriendo”, expresó una representante, quien explicó que muchas de las mejoras en la institución han sido financiadas por los propios padres.

Indicaron que incluso los aires acondicionados fueron desmontados y desbaratados.

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“Se han ensañado con la escuela. Todos los cursos tenían tumbado y este fin de semana lo bajaron completamente, hasta los rieles. Se han llevado mesas, aluminio, televisores y útiles escolares de los niños que quedaban guardados”, detalló otra madre.

Añadió que parte de los objetos dañados o desarmados habrían sido abandonados en zonas cercanas al plantel.

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Las puertas de varias aulas también fueron retiradas. “Se llevaron incluso puertas de los cursos. Se pidió que se coloquen nuevas o que refuercen las mallas, pero dañan candados y vuelven a entrar”, señalaron.

En ocasiones anteriores, contaron, los delincuentes sustrajeron el cableado eléctrico, lo que obligó a los representantes a reunir dinero para reponerlo.

“Entre todos los padres juntamos recursos para comprar los cables otra vez y asegurar los muros, pero nuevamente los han destruido”, lamentaron.

Pérdidas económicas y el compromiso de la comunidad

Los padres estiman que las pérdidas económicas son elevadas, con cifras que rondan los $ 3.000. Recalcaron que cada inversión ha salido del esfuerzo colectivo.

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“Todo lo que se ha hecho en la escuela es financiado por los padres. Nosotros venimos a limpiar, a pintar, a sembrar con los niños. Donamos tachos, materiales. Es un trabajo constante”, manifestó una madre, quien destacó la calidad de la enseñanza que reciben sus hijos y sobrinas en el plantel.

Explicaron además que existe una restricción del distrito que impide a las docentes emitir declaraciones amplias, por lo que han asumido la vocería.

“Las maestras no pueden dar mayor declaración, pero los padres sabemos cómo se trabaja aquí y lo que cuesta mantener la escuela en condiciones”, señalaron.

En la institución estudian niños en jornadas de mañana y tarde.

Cada paralelo supera los 25 alumnos y, según los representantes, el plantel atiende a más de un centenar de estudiantes.

El temor crece porque el inicio de clases está próximo y las instalaciones no se encuentran en condiciones adecuadas.

Falta de iluminación agrava la inseguridad

Otro de los problemas denunciados es la falta de iluminación en el sector.

Moradores y trabajadores de la zona sostienen que las calles permanecen a oscuras durante la noche y la madrugada, lo que facilita la acción de quienes cometen los robos.

Juan Carlos, quien labora en el área, aseguró que la situación es reiterativa.

“No es la primera vez. Son más de 15 robos. Está todo oscuro y ahí aprovechan para entrar y sacar grifos, aluminio y lo que encuentren”, afirmó.

Guayaquil, abril 7 de 2026.- Roban en escuela Victor Hugo Briones. Foto Carlos Barros/El Universo. Foto: El Universo

Contó que han llamado en múltiples ocasiones para que se reparen los postes y luminarias dañadas.

“Más de 20 veces se ha llamado y dicen ‘ya vamos’, pero no vienen. Dañaron el poste y hasta ahora no lo arreglan”, indicó.

A su criterio, quienes cometen estos delitos serían recicladores y consumidores que luego revenden lo sustraído como chatarra.

En las proximidades del plantel existe un lote baldío donde, según los padres, proliferan recicladores e indigentes.

Aunque aclaran que no pueden señalar responsables con certeza, presumen que desde ese punto podrían organizarse los ingresos irregulares al establecimiento.

Llamado urgente a las autoridades

“Somos nosotros los padres quienes ponemos todo en regla. Venimos a limpiar y a dejar listo para que los niños estudien en un ambiente digno”, recalcaron.

La comunidad educativa exigió acciones urgentes para reforzar la seguridad y mejorar la iluminación del sector, con el fin de evitar que los estudiantes vuelvan a ser los principales perjudicados por hechos de delincuencia que, aseguran, se repiten desde hace varios años. (I)