La lápida está un poco cuarteada por el paso de los años. Pero aún se puede leer el mensaje de dolor que dedicaron sus padres.
“Dentro de esta bóveda está sepultada mi más bella esperanza, mi cara, tierna y apacible hija”, se lee en parte del epitafio.
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Aquella es la tumba de Juana Rosa Julia Correa y Pareja, una niña que nació el 27 de mayo de 1830 y murió a temprana edad, cuando apenas tenía 18 meses de vida. Falleció un 13 de noviembre de 1831.
“Cuantos la vieron, la amaron y obsequiaron...”, reza en la lápida, que termina pidiendo que no se remuevan sus cenizas quemadas.
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La tumba de esta niña es la más antigua de la que se tenga registro en el Cementerio Patrimonial de la Junta de Beneficencia, que cumple 200 años de historia.
El cementerio, ubicado al pie del cerro del Carmen, está casi formando parte del centro de Guayaquil.
Es una ciudad blanca, que puede asemejar la población de una ciudad ecuatoriana. En sus 17 hectáreas alberga aproximadamente 600.000 personas. La Junta contabiliza unas 280.000 tumbas, entre bóvedas, nichos y mausoleos.
Desde una de las cabinas de la Aerovía se puede ver la magnitud de este cementerio y la belleza arquitectónica y escultural.
Su historia empezó el 27 de abril de 1823 cuando era administrado por el Municipio de la ciudad. Su construcción se hizo en las laderas del cerro del Carmen, donde había un panteón para la gente de bajos recursos.
Cuando se creó la Junta de Beneficencia, el Municipio entregó su administración.
Desde el 2003, este cementerio recibió el reconocimiento como Patrimonio Cultural Nacional del Ecuador.
Varios tramos de ese cementerio albergan una belleza escultural, la huella que tallaron escultores italianos en la década de los 20 al 30 del siglo pasado.
El camposanto posee un inventario de 255 elementos patrimoniales, entre mausoleos, monumentos y esculturas.
Su legado histórico también está conformado porque en él reposan los restos de 18 expresidentes del Ecuador, 5 exvicepresidentes y 8 próceres de la Independencia.
En sus bóvedas y nichos descansan los restos de reconocidos poetas, escritores, músicos, médicos y personajes ilustres. La tumba de Julio Jaramillo es una de las más visitadas cada año.
Por su valor histórico, en los últimos años se ha incorporado a este cementerio como uno de los atractivos de esta ciudad.
Cuenta con cinco rutas patrimoniales o recorridos turísticos: ruta de las esculturas, ruta de los presidentes, ruta de los próceres, ruta de los artistas musicales, poetas y escritores y la ruta general donde podrán conocer más sobre cada una de ellas.
Durante las recientes fiestas de Guayaquil se realizaron varios recorridos turísticos por esta cementerio.
Para este jueves 3 de agosto, a las 18:00, se recordarán los 200 años con una sesión solemne en la puerta 3 del camposanto. (I)