Subirse a un taxi en Guayaquil ha representado relativo peligro desde mucho tiempo atrás, debido a robos y secuestros que han involucrado a supuestos conductores, cómplices e inclusive a los mismos pasajeros. Ante esta situación y gracias a la globalización, surgieron nuevas plataformas digitales para solicitar transporte y controlar el recorrido, pero que sin embargo no siempre han representado una solución.