Uno de los mayores debates sobre salud en redes sociales tiene que ver con el cortisol. ¿Es mejor tenerlo en niveles altos o bajos? En realidad, ninguna de las dos situaciones es deseable. El cortisol no es bueno ni malo por sí mismo: es una hormona esencial que el cuerpo necesita en niveles adecuados.Producido por las glándulas suprarrenales, el cortisol regula funciones clave como el metabolismo, la presión arterial, la inflamación y la respuesta al estrés, señala MedlinePlus.En condiciones normales, el cortisol sigue un ritmo natural. Sube por la mañana para ayudarte a despertar y baja a lo largo del día hasta la noche. Se suele disparar en momentos de estrés o tensión, pues también funciona como una respuesta de alerta ante el peligro. Sin embargo, no debe mantenerse alto por mucho tiempo.El problema aparece cuando no hay un equilibrio en los niveles de cortisol. Puede que aparezca, sin razón específica, muy elevado durante el día. O, al contrario, demasiado bajo en las mañanas y ante un momento de estrés.Tener el cortisol elevado de forma sostenida suele estar relacionado con estrés crónico u otros trastornos. Puede provocar:En casos más graves, niveles muy altos pueden indicar el síndrome de Cushing, una enfermedad asociada a un exceso prolongado de esta hormona.El cortisol bajo tampoco es mejor. De hecho, puede ser más peligroso si no se trata. Está asociado a problemas como:En niveles muy bajos puede indicar enfermedad de Addison o insuficiencia suprarrenal, condiciones que requieren atención médica. El nivel óptimo es el normal y regulado, con variaciones naturales a lo largo del día. El cortisol es necesario para vivir, pero se vuelve problemático cuando se mantiene alto o bajo de forma prolongada.El cuerpo, en condiciones normales, ya tiene mecanismos para regularlo. El problema aparece cuando factores como el estrés crónico, la falta de sueño o ciertas enfermedades alteran ese equilibrio.Los médicos recomiendan mantener una rutina saludable como una de las formas de regular el cortisol. (I)