Esta semana para terminar una rueda prensa entre jefes de Estado, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, se despedía del presidente de Francia, Emmanuel Macron, haciéndole con las manos el gesto de un Kamehameha, respondido por él de la misma manera. Este detalle no pasó desapercibido para los millones de fanes de una de las series animadas más populares del mundo: Dragon Ball.

Justo este 2026 se cumplen 40 años de su estreno, algo que me trae buenos recuerdos, ya que de esas cuatro décadas, tres he sido su fan.

Anime 'Dragon Ball', de 1986.

Recuerdo que tenía 7 u 8 años cuando una tarde, jugando mientras esperaba las caricaturas que daban en la TV ecuatoriana en los 90, en Ecuavisa vi un opening que me llamó la atención y cuya canción decía: “Vamos a buscar las esferas del Dragón”, y de repente salía su protagonista, un niño con peinado de olas y con cola de mono. Su nombre: Goku. Desde ese momento prendí el TV a la misma hora cada día y fui conociendo a otros personajes inolvidables, como Bulma, Krilin, el maestro Roshi y Piccolo.

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El nombre y aquella canción explicaban la sustancia de la serie: que había siete esferas y que si se juntaban se podía llamar a un dragón que cumplía cualquier deseo. Los pequeños amigos iban por el mundo tras estas, sobre todo para revivir a alguien fallecido (siendo el más ‘favorecido’ Krilin) y en medio de eso vivían luchas y diversas situaciones que te volaban la imaginación –¡Goku llegó a tener como medio de transporte su propia nube voladora!, increíble para un niño–. Esta etapa llega hasta su adolescencia.

Goku en su etapa adulta sería el protagonista de 'Dragon Ball Z'.

Pocos años después volvería a descubrir a Goku, pero ya no era niño sino un padre de familia en Dragon Ball Z. Esta secuela tendría una explosión de popularidad alrededor del mundo, siendo muy exitosa en toda Latinoamérica y en Ecuador (transmitida por Telesistema) puedo decir que de 18:00 a 19:00 (llegaron a dar dos capítulos por día por su extensión y rating) los niños y adolescentes del país dejaban de estudiar, jugar, hacer deportes y hasta de vagar para verla, especialmente en sagas épicas como la del malvado Freezer.

Esta serie animada de origen japonés ha conquistado a varias generaciones y continúa vigente.

En esta etapa se contaría de dónde vino Goku y por qué le gustaba tanto pelear, así como la historia de su violenta raza: los saiyajin, introduciendo a otro de los grandes protagonistas, el príncipe Vegeta.

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Esta parte llegó a Ecuador en la transición al nuevo milenio (1999). Sin embargo, esta historia comienza muchos años antes.

El mangaka Akira Toriyama (1955-2024) creó el manga Dragon Ball en 1984, y Toei Animation lo haría anime y lo estrenaría en febrero de 1986. Esa primera etapa televisiva duraría hasta 1989. Luego vendría Dragon Ball Z (original de 1989 a 1996). Tras esta se desarrolló una historia posterior en la que Goku volvía a tener cuerpo de niño y se llamó Dragón Ball GT (1996-1997). Pero con el paso del tiempo fue separada de la línea de tiempo oficial de la saga y se retomó la historia con Dragon Ball Kai (2009-2011, una reversión de Z), Dragon Ball Super (2015-2018) y Dragon Ball Daima (desde 2024). Además se han hecho múltiples películas en cada etapa.

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'Dragon Ball' es la obra más famosa del mangaka Akira Toriyama.

Un largo camino que ha provocado que Dragon Ball se convierta en un fenómeno y referente de la cultura popular. Un lugar seguro al que varias generaciones pueden volver con solo un gesto o escuchar alguna de sus también famosas canciones. (O)