De “dueño del circo”, el ex ministro del Deporte, Raúl Carrión Fiallos, pasó a ser “nadie” en el Movimiento PAIS de Esmeraldas, y con él salieron sus más leales seguidores. Se trata de Nel Mendieta, el gobernador de esa provincia; Luis Banguera y Lorena Hernández.

El ex gobernador de Esmeraldas, Richard Villacís, quien es nombrado por el ex Ministro en un video donde se autoproclama “dueño del circo”, acepta que su designación tuvo el aval de Carrión, por eso el presidente Rafael Correa lo llamó para que le sugiera nombres, pero “vio un perfil de gobernabilidad y me escogió”, cuenta.

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Los problemas al interior del Movimiento PAIS empezaron  dos meses después de la posesión de Villacís. “Raúl Carrión tenía una posición dictatorial, él ponía a todos los funcionarios públicos y me quiso presionar para que nombrara a una persona en un cargo y yo me opuse”, dice el ex gobernador.

En las tres sedes políticas del Movimiento PAIS que hay en Esmeraldas aún se aprecian claras diferencias. La una, adepta a Carrión, está ubicada en las calles Colón y Quito; existe otra, que se proclama independiente de ambos bandos, que está en las calles Colón y Manuela Cañizares; y otra, ubicada en las calles Colón y Diez de Agosto, que es adepta al bando que está contra Carrión.

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Daniel Cañola, ex roldosista y que es parte de la dirigencia de PAIS en la sede independiente, dice que la salida de Carrión del Ministerio  afectó al movimiento en Esmeraldas. “No estamos ni a favor ni en contra, aunque él siempre nos marginó, él hacía las cosas a su manera, creemos que el caso debe ser investigado y si existen responsabilidades debe ser la justicia la que juzgue”, expresa.

Colombia de Gutiérrez, propietaria del inmueble, ubicado en la av. Olmedo 3-08 y San José Obrero, centro de Esmeraldas, donde Carrión vivió los diez últimos años, comento que desde que ganó Correa no ha vuelto a ver a Carrión. “Sé que se divorció de su esposa,  María Soledad Sánchez, hace meses. Ella sigue arrendando el mismo piso, pero él ya no viene”, cuenta.

La prepotencia que, según sus coidearios, dejaba ver Carrión en la política también era notoria en su vida particular, en la que fue criticado por su falta de amabilidad, inclusive con sus pacientes. Poseía un viejo auto Ford Cortina, el que ahora está abandonado en un taller.