Norma Chacaguasay, María Guapi, Humberto Cujilema, Carmen Amaya y Nancy Cepeda, comerciantes de los mercados de Guayaquil, no saben lo que significa una salvaguardia, una medida de restricción al comercio exterior adoptada por el Gobierno desde el pasado 11 de marzo a 2.800 subpartidas de productos. Pero la identifican con un impuesto o un alza de precios porque, en la práctica, es el efecto que tuvieron esta semana cuando fueron a abastecerse de frutas y verduras con los mayoristas.