Guayaquil, la ciudad del río y del estero, está habitada por personajes con oficios que se niegan a naufragar. Uno de ellos es Ismael Zuloaga Melgar, guayaquileño de 71 años, cuya vida ha transcurrido a orillas del estero Salado. Actualmente es el único que se dedica a alquilar botes de remo en el lugar.