Es más gris que verde. En arterias como la av. 25 de Julio, avanzando hacia el Puerto Marítimo, brotan de algunos parterres enjutas y pequeñas palmeras. Lo mismo en las calles Portete o Venezuela. No parecen poder oxigenar ni dan sombra a un espacio urbano en el que la temperatura ha superado los 40° y en el que la danza vehicular impone su sonoridad y dirige su dinamismo.