LA SALIDA de Fernando Cordero del Ministerio de Defensa provocó una movida de fichas en el Gabinete. Ricardo Patiño pasó de la Cancillería al Ministerio de Defensa y Guillaume Long, del Ministerio de Cultura a la Cancillería.
El nuevo ministro de Defensa asumirá el cargo en un momento de desencuentro entre la Presidencia de la República y las Fuerzas Armadas. Antes, Patiño fue ministro de Economía y Finanzas, presidente de la Comisión para la auditoría integral del crédito público del Ecuador, ministro del Litoral, ministro coordinador de la Política y ministro de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración, en este cargo tuvo una licencia de dos meses para dedicarse a fortalecer las bases de Alianza PAIS. Esta enumeración de las funciones que ha desempeñado permite pensar que es una persona que goza de la confianza del presidente y que lo considera apto para desenvolverse en cualquier área, incluso las que no son de su especialidad, y es probable que valore fundamentalmente su lealtad. Habrá que ver si esto es suficiente para lograr el respeto y aceptación de las Fuerzas Armadas, requisito indispensable para que en el ejercicio de sus funciones recupere el buen tono en las relaciones del sector militar y la Presidencia, para tranquilidad de la nación. (O)