Vi por televisión el Primer Encuentro Internacional de Partidos de Izquierda, transmitido por la cadena Telesur. Me han llamado la atención los discursos de personajes que allí se presentaron, pues se habla de “democracia, libertad, pueblos libres...”; es decir, el mismo discurso mil veces repetido por Castro, con algo de condimento del socialismo del siglo XXI.
Existe un gran cinismo en todo lo que expresaron. No conozco de una Cuba libre ni democrática, ni de una Venezuela que respete el periodismo independiente o la simple libertad de expresión; claro está, cuando habla el presidente Chávez –él tiene toda la libertad para insultar a quien no comulgue con sus ideas revolucionarias, las cuales son más caducas que quien las dice– y a eso sí se le llama “libertad de expresión”, se lo aplaude; y no es otra cosa que el abuso más infame del poder. No veo que Ecuador garantice la libertad que todo pueblo merece recibir, la de la información adecuada y veraz sin ningún tipo de presiones, y sin que exista un brazo del poder que la impida, si pronto se aprueba la ley mordaza que irá en contra de la libre expresión.
Da pena que Ecuador no se haya relacionado con naciones prósperas que tienen sentido común, que piensan en trabajo, bienestar, una mejor educación, salud, libertad de expresión y responsabilidad social; sino que se ha aliado hoy a países que hacen todo con lo contrario, y solo han aprendido y aplicado la represión.
Diego Miranda Enríquez,
Quito