Levantando varias ocasiones un libro grande de color negro que parecía una biblia y dando bendiciones al juez y a todos los que estaban en la sala de la Corte Nacional de Justicia, es como abandonó  el lugar Cinthia Díaz, esposa del vicepresidente Jorge Glas, luego de que la defensa de su pareja desistiera de solicitar se sustituya la prisión preventiva que pesa contra él.