Frente al distanciamiento que ayer marcó el vicepresidente de la República, Jorge Glas, con el primer mandatario, Lenín Moreno, a quien acusó en un comunicado, entre otras cosas, de manipular las cifras económicas del país, se evidenció un resquebrajamiento de la Función Ejecutiva. Y así no puede gobernar el presidente, opinan constitucionalistas consultados por este Diario.