Sixto M. M., de 38 años y oriundo de Quito, se acercó a la Escuela de Formación de Policías de Baños la medianoche del domingo para entregarse voluntariamente por supuestamente haber asesinado horas antes a sus dos hijas, Gabriela y Xiomara, de 6 y 10 años, según Denis Ocampo, fiscal del cantón.