Sentado en la vereda, al pie de su casa, con un cesto de ropa, Álex Samaniego espera un taxi para ir a lavar a la vivienda de su abuela. Frunce el ceño porque lo interrumpimos a las 14:15 del pasado viernes. Por motivación de su tío Wilson dialoga con EL UNIVERSO en su domicilio, en Sucúa, donde la mayoría de casas tienen ventanales sin rejas.