Cada año terminan envenenadas por plaguicidas 3 millones de personas, la mayoría en países en desarrollo, de las cuales mueren unas 20.000, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el país, en el informe ‘La equidad en la mira: la salud pública en Ecuador durante las últimas décadas’, financiado por la Organización Panamericana de la Salud en el 2007, el investigador Guido Terán Mogro reseña que en 1978 la tasa de intoxicación aguda por plaguicidas era de 0,8 por cada 100.000 habitantes. En el 2004 pasó a 15,2 (1.991 casos).