Participaba de un coctel en Quito, al que también asistía como invitado el presidente León Febres-Cordero, cuando los grupos con los que cada uno andaba comenzaron a aproximarse. “De repente sin saber cómo, me encontré frente a Febres-Cordero, entonces alguien del grupo dijo: ‘presidente, le presento a Roque Maldonado, el caricaturista de El Comercio. Él me regreso a ver y me dijo: ‘Ahhh, con que es usted! Oiga Roque ¡por qué usted siempre me hace caricaturas en contra! ¡Todas son en contra! Yo quisiera que alguna vez me haga una caricatura a favor. Tan solo una. ¡Solo le pido una!”. Roque, dedicado hace 56 años al oficio de caricaturista, le respondió: “Encantado, presidente, pero deme un tema…”.