Un cartero de la localidad de Overijse, en los alrededores de Bruselas, ha sido despedido por guardar en su casa cerca de 500 cartas que nunca llegaron a manos de sus destinatarios y que abrió para leerlas.
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La correspondencia incluía todo tipo de documentos, desde tarjetas navideñas a cartas enviadas por niños en campamentos de verano.
Un cartero de la localidad de Overijse, en los alrededores de Bruselas, ha sido despedido por guardar en su casa cerca de 500 cartas que nunca llegaron a manos de sus destinatarios y que abrió para leerlas.
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El municipio emitió un comunicado advirtiendo a la población sobre la situación y recomendando tomar precauciones.
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