Hace justo un año, el Real Madrid estaba hecho polvo. Florentino Pérez había tenido en verano una ocurrencia que nadie entendió, echar a Carlo Ancelotti, al que consideraba consentidor con los jugadores, y contratar a Rafa Benítez, que se suponía que ‘les metería en cintura’. Pero el equipo no gustó, a Benítez se le vio inseguro y se comió un 0-4 ante el Barça.