La gloria no tiene precio. Tampoco fecha de vencimiento. Lo conquistado es enajenable e inembargable. Los títulos son de la gente, de la tradición, del pueblo que sostiene una divisa. ¡Emelec tricampeón…! La sola enunciación suena a epopeya. Es un logro extraordinario que consagra a esta como la mejor época de su historia. No puede haber dudas. Esta estrella realza a las dos anteriores, las ratifica. La memoria popular, los libros y las hemerotecas recordarán a estos héroes azules que lograron hilvanar tres coronas consecutivas, toda una proeza en un medio tan competitivo y habiendo afrontado una tonelada de partidos entre locales, internacionales y de la Selección, jugando siempre fuera de casa. Esteban Dreer, John Narváez, Gabriel Achilier, Óscar Bagüí, Jorge Guagua, Pedro Quiñónez, Fernando Pinillo, Fernando Giménez, Marcos Mondaini, Ángel Mena, Miler Bolaños, Robert Burbano, Luis Miguel Escalada, Emanuel Herrera han ganado algo más que unos buenos premios: la posteridad.