Las cosas no marchan para nada bien en el hospital Delfina Torres de Concha. Al menos ese es el diagnóstico de David Quiñónez, quien hace nueve días renunció al cargo de director, porque -asegura- ninguno de los objetivos propuestos en la emergencia se cumplieron “y esta casa de salud sigue sin brindar buena atención, sin medicamentos ni insumos y el dinero de las urgencias, luego de siete meses de haberse decretado, no llegó”.