Delegados de la comunidad Sarayacu, asentada en la provincia amazónica de Pastaza, exponen hoy sus alegatos orales y pruebas testimoniales y periciales sobre la supuesta violación a sus derechos humanos que significó la incursión de la Compañía General de Combustibles (CGC), de Argentina, en su territorio con fines de explotación petrolera, en 1996.